Bonito

Lo encontramos a la puerta de casa, indefenso y tembloroso. Mi hija le bautizó con el nombre de “Bonito” por que decía que era un pajarito muy guapo. Fueron dos días de ilusión para ella. Era la primera vez que mi pequeña, que entonces ni siquiera había cumplido tres años, tenía un pajarillo en casa.