lágrimas
A veces no nos dan a escoger entre las lágrimas y la risa, sino solo entre las lágrimas. Entonces hay que saberse decidir por las más hermosas.
Él…
Se declaró inocente.
Por la calle pasaban
sólo él y el invierno.
Los dos buscaban algo:
cobijo, luz, respuestas,
desalientos
o sombras paralelas.
Sólo uno encontró
la madrugada…
Él…, de Lágrima del Guadiana




